Recuperación de pacientes se verá favorecida gracias a reutilización de colchones en Hospital de Chillán

Buscando iniciativas que favorezcan la recuperación de los usuarios y usuarias con hospitalizaciones prolongadas, el Servicio de Medicina Física y Rehabilitación y la Subdirección de Gestión de los Cuidados de Enfermería del Hospital Clínico Herminda Martín trabajaron en un proyecto de reutilización de material clínico, que les permitió confeccionar elementos de posicionamiento para prevenir lesiones por presión y  patologías relacionadas a la inmovilización de los pacientes, favoreciendo con esto a su rehabilitación motora.  

Uno de los implementos utilizados fueron los colchones viscoescolásticos, que una vez reciclados, permitieron confeccionar elementos similares a cojines, para prevenir secuelas y heridas en las extremidades inferiores en zonas como rodilla, talón y maléolos que presentan un riesgo mayor. 

En esa misma línea, también se realizaron lateralizadores de tronco, cuñas para manejo de edema que son especies de cojines con espuma densa recubiertas por una tela lavable, confección que incluyó la participación de Lavandería.

Según explicó la enfermera, Carla Rivera, coordinadora del Programa de Buenas Prácticas RNAO –Asociación Profesional de Enfermeras de Ontario- de la Subdirección de Enfermería, el objetivo es que este recurso se utilice para cambiar de posición o aliviar la presión en distintas zonas del cuerpo de los usuarios que corren riesgo de presentar lesiones por fricción. “Un ejemplo, es usar el lateralizador de tronco cada 3 horas y aliviar la zona de dorsolumbar y la zona sacra. La prevención de lesiones corporales impacta de forma positiva en la recuperación de las personas, por eso decidimos diseñar y confeccionar estos importantes elementos que muchas veces sufren desgaste por el uso continuo”. 

Neurología, Medicina y algunas unidades de pacientes críticos ya han recibido estos elementos de posicionamiento, no obstante el objetivo es seguir confeccionado este material para beneficiar a todos los usuarios que lo requieran. Su utilización es determinada en un trabajo en conjunto entre enfermeras y terapeutas ocupacionales. 

Prevenir secuelas físicas por hospitalización prolongada

Las largas hospitalizaciones, por ejemplo en las Unidades de Cuidados Intensivos provocan debilidad y pérdida de masa muscular y originan cambios morfológicos vasculares y metabólicos, ocasionando en muchos casos una disfunción denominada pie equino.

Raúl Medel, terapeuta ocupacional, comentó que los topes antiequino –similar a una bota ortopédica pero elaborada con un material termoplástico que permite que la persona mantenga su tobillo en una posición de 90 grados- “cumplen la función de prevenir el acortamiento muscular, evitando posiciones viciosas en períodos de larga hospitalización. Para evitar esta disfunción, existen varias estrategias como los cambios posturales, ejercicios y tratamiento con ortesis, que buscan favorecer la rehabilitación de las personas, mejorando su calidad de vida y permitiéndole reincorporarse de la mejor maneras a sus actividades de la vida diaria”, agregó el profesional.

Artículo anteriorLa pandemia sirvió para demostrar al mundo que la agricultura es imprescindible para la vida de las personas
Artículo siguienteAtletas consagrados de Ñuble trabajarán en la detección y formación de talentos

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí